Si bien esto puede llegar a ser algo básico para muchos, nunca viene de más recordar un poco la estructura general y tradicional que debe tener nuestra narración. No importa si estamos tratando con un cuento corto o una novela, hay ciertos factores que deben tomarse en cuenta.

Por supuesto, siempre podemos ser creativos y modificar a nuestro placer aquellos estadios que vamos a describir en adelante, pero siempre es bueno tenerlos en el fondo de nuestra mente cuando atacamos al teclado sin piedad gracias a que la inspiración está de nuestro lado.

  • Inicio/Introducción:

Toda historia tiene un principio, puedes comenzar por aquí o no. En la mayoría de las historias, el inicio es introductorio y le brinda al lector datos esenciales para poder comprender dónde se está metiendo y qué es lo que está sucediendo.

¿Quieres comenzar de la manera tradicional? Entonces, como el rey de corazones en el libro Alicia en el país de las Maravillas, “comenzad por el principio y seguid hasta llegar al fin; entonces, parad.” Si vas a hacerlo de esta forma, recuerda que el comienzo debe ser fuerte, interesante, memorable. Si no cumple estos requisitos,  no lograras captivar la atención del lector y ahí es cuando todo tu esfuerzo se puede ir por el retrete (lo siento si soy demasiado honesta).

¿Quieres comenzar de forma un poco menos ortodoxa? Algunos autores comienzan en los vestigios del clímax y comienzan a explicar el cómo, el dónde, el por qué y el quién de que esté sucediendo x situación. Esto es extremadamente interesante para mí y si alguna historia que estés escribiendo te lo pide, NO LO DUDES.

  • Desarrollo:

Es cómo llegamos del inicio al clímax. Así de sencilla es la teoría. Diferente de la realidad, ¿verdad? Aquí es donde debes tener cuidado, sobre todo si vas a trabajar en una novela algo larga. Te recomiendo tomes apuntes aparte, cómprate una agenda, un cuaderno, abre un documento Word, lo que quieras, pero anota con cuidado todo lo que tratas aquí para no contradecirte y que quede como si ni siquiera te tomaste el tiempo de ver qué escribías o de planearlo.  (Ejhem, te lo dice alguien que lo vivió en carne propia)

¿Por qué anotar aparte? O mejor dicho, ¿qué anotar aparte? Detalles de tus personajes (no nos vengas con que primero tiene ojos verdes si luego termina con pupilas celestes). Características de sus personajes (para mantenerlos reales y que el cambio sea leve, coherente y creíble). Sucesión corta de los hechos (sobre todos si sigues una línea atemporal, ayuda para no perderte con tus propias ideas).

También es importante poder filtrar ciertas cosas que podrás describir en esta etapa. Evita los rellenos. Hay cosas que serán esenciales para explicar cómo llegamos de A a Z, pero si algo te resulta innecesario, recuerda que siempre es preferible calidad antes que cantidad de palabras. Sobre todo en plataformas como Wattpad.  Sí, tener un capítulo de unas tres mil palabras es hermoso, pero si todo es relleno el encanto se pierde y con ello puedes perder lectores.

  • Clímax:

Esta es una de las partes más difíciles. Llegar hasta la puerta del nudo de la historia es relativamente sencillo, cruzar el umbral ya es otra cosa.  Está en ti escribir algo tan interesante, tenso, intenso que mantenga a tus lectores pegados a tus palabras. No es sencillo, es verdad, pero ¡vamos! Que si fuera fácil no lo disfrutaríamos ni siquiera un poco.

Muchas veces te vas a emocionar escribiendo y notarás al final que tu capítulo de nudo (si, suena feo llamarlo así, pero sopórtame por un rato que soy docente en Inglés y hay cosas en las traducciones que se me dan muy mal) tiene cuatro mil palabras o más (no que sea malo pero si venías con capítulos de dos mil palabras, ya sería demasiado el desequilibrio).

Se breve, se brusco, sacude al lector. Se supone que esta es la etapa en la que le sacudirás la historia en la cara y le refregarás que lo que se estaba esperando no ocurrió. Oh, no, lo que está pasando es muchísimo mejor. Recuerda que el factor sorpresa es siempre un elemento a tener en cuenta aquí pues si el lector es capaz de predecir lo que sucederá, se aburrirá y nos abandonará (¡átalo, que no se vaya!).

  • Desenlace:

Intenta tener presente también que este es el momento en donde como autor debemos atar cabos. ¿Todos? NO. ¿Es que en la vida real todos los cabos sueltos se atan? Nah, eso no es necesario. No tienes obligación alguna de terminar tu historia con un “y vivieron felices para siempre”, puedes terminar con algo como “y esto es vida, así que la historia terminó aquí pero también sigue”. Esto es algo muy utilizado hoy en día, negándonos a ese “final feliz” de cuento de hadas.

De ser que la historia en verdad no termina aquí (puede que estés escribiendo una saga o alguna variación del término),  entonces es OBLIGATORIO (al menos para mí) introducir de alguna forma el próximo nudo. Dale al lector una razón para seguir leyéndote en la continuación. Vamos, si llegaste hasta aquí y sobreviviste el clímax, eres más que capaz de hacer esto. Si no estás escribiendo una saga pero eres un autor malévolo, también puedes utilizar este recurso y no volver a escribir nada más sobre esta historia. Todo vale.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s